Elik0575
Poeta que considera el portal su segunda casa
Impensable en esta mente
que ya te piensa
eres la niña mujer de ahora
con sus binchas y sus colas,
con las que sostienes tu cabello
y de paso amarras mis horas.
Niña mujer tu sabes ahora
que en tu perfume femenina
el lápiz de labios usas con una experiencia
que bien envidiarían las señoras.
Y encantas con tu inocencia atrevida
del amor que ocupó la mujer
al morirse poco a poco la niña
en la estrella de la aurora.
Mujer niña que tu bolígrafo se queda en tu boca
con el cual pintaste un corazón
en la libreta del amor
y nuestros nombres cifrados en iniciales
adornados de jazmines y rosas.
Y así con tu falda de cuadros
que el viento entre tus piernas se posa
se describen los finos inicios
de la mujer que en ti
sabes que explota.
¡Que bonita eres estudiante de colegio,
mujer o la gloria!
pasas con tus cuadernos y tus amigas
pretendiendo ser
la experta de sueños felices
en la ingenuidad
con las que aconsejas a otras.
Más en casa desde luego te regañan
por las facturas del teléfono que vienen bien altas
cuando tus secretos íntimos
entrecruzas con las chicas
y desahogas tus ganas,
en la continuación de crecer por la voces
y las risas que no te alcanzan.
Mientras en la esquina del cuarto
están las muñecas que bien fueron testigos de tu infancia,
las que cambiaste por el amor primero
que ahora
te obsesiona.
que ya te piensa
eres la niña mujer de ahora
con sus binchas y sus colas,
con las que sostienes tu cabello
y de paso amarras mis horas.
Niña mujer tu sabes ahora
que en tu perfume femenina
el lápiz de labios usas con una experiencia
que bien envidiarían las señoras.
Y encantas con tu inocencia atrevida
del amor que ocupó la mujer
al morirse poco a poco la niña
en la estrella de la aurora.
Mujer niña que tu bolígrafo se queda en tu boca
con el cual pintaste un corazón
en la libreta del amor
y nuestros nombres cifrados en iniciales
adornados de jazmines y rosas.
Y así con tu falda de cuadros
que el viento entre tus piernas se posa
se describen los finos inicios
de la mujer que en ti
sabes que explota.
¡Que bonita eres estudiante de colegio,
mujer o la gloria!
pasas con tus cuadernos y tus amigas
pretendiendo ser
la experta de sueños felices
en la ingenuidad
con las que aconsejas a otras.
Más en casa desde luego te regañan
por las facturas del teléfono que vienen bien altas
cuando tus secretos íntimos
entrecruzas con las chicas
y desahogas tus ganas,
en la continuación de crecer por la voces
y las risas que no te alcanzan.
Mientras en la esquina del cuarto
están las muñecas que bien fueron testigos de tu infancia,
las que cambiaste por el amor primero
que ahora
te obsesiona.