ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Frondosos árboles con su follaje de verano
me han impedido ver tu vuelo de novel libertad alto en el cielo
mientras se hace un hielo en este invierno inaugurado
adentro mío desde el instante mismo en que partiste,
momento en que me supe frustrado carcelero involuntario
por lo que se apagaron los aplausos que me auto-dispensaba
al más amigo, al mejor padre y al experto rector y compañero.
Entonces ¿ahora qué queda?, ¿es el vacío acaso el que hace al frío?
¿O es la toma de conciencia, transitorio eclipse en el estío?
Niña color, niña de rosa, hecha ave apresurada
puesta a volar lejos del seguro árbol tuyo y mío:
mientras aguardo paciente el retorno en una nueva alborada
queda el amor y amor, mi amor, no es poca cosa...
me han impedido ver tu vuelo de novel libertad alto en el cielo
mientras se hace un hielo en este invierno inaugurado
adentro mío desde el instante mismo en que partiste,
momento en que me supe frustrado carcelero involuntario
por lo que se apagaron los aplausos que me auto-dispensaba
al más amigo, al mejor padre y al experto rector y compañero.
Entonces ¿ahora qué queda?, ¿es el vacío acaso el que hace al frío?
¿O es la toma de conciencia, transitorio eclipse en el estío?
Niña color, niña de rosa, hecha ave apresurada
puesta a volar lejos del seguro árbol tuyo y mío:
mientras aguardo paciente el retorno en una nueva alborada
queda el amor y amor, mi amor, no es poca cosa...
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