Lacrimoso
Poeta recién llegado
NIÑO INFERNAL
Cae una gota al silencio
sin saber nadar
ni mucho menos arrastrar
tan solo queda seguir la gravedad.
O tal vez queda
pedir al suelo volar
sin saber que no hay
nada más acá.
En un momento de gloria
se hierve la sangre,
se fríe la carne
y se pudre el alma.
¡Oh qué gloria es morir cada día!
Los sueños caben
profundos agujeros
en la sombría conciencia
sin saber que aún pienso.
Ya no hay rosas muertas
ni cisnes negros
tan solo queda
un corazón en silencio.
Se cubre el cielo
de negro humo
con inmensas capas
de sal húmedo.
¡Oh gran amor ya no llores por favor!
Eterna es la maravilla
de sentir dolor,
eterna es la desgracia
de sentir amor.
En la oscuridad me espera
la sombra de la inmortalidad,
en la oscuridad me espera
un perenne sueño maternal.
Ahí está mi sombra divina
que me enseña a vivir sin vida,
con un sueño
de niño infernal.
¡Oh gran dolor sigue sonriendo por favor!
Cae una gota al silencio
sin saber nadar
ni mucho menos arrastrar
tan solo queda seguir la gravedad.
O tal vez queda
pedir al suelo volar
sin saber que no hay
nada más acá.
En un momento de gloria
se hierve la sangre,
se fríe la carne
y se pudre el alma.
¡Oh qué gloria es morir cada día!
Los sueños caben
profundos agujeros
en la sombría conciencia
sin saber que aún pienso.
Ya no hay rosas muertas
ni cisnes negros
tan solo queda
un corazón en silencio.
Se cubre el cielo
de negro humo
con inmensas capas
de sal húmedo.
¡Oh gran amor ya no llores por favor!
Eterna es la maravilla
de sentir dolor,
eterna es la desgracia
de sentir amor.
En la oscuridad me espera
la sombra de la inmortalidad,
en la oscuridad me espera
un perenne sueño maternal.
Ahí está mi sombra divina
que me enseña a vivir sin vida,
con un sueño
de niño infernal.
¡Oh gran dolor sigue sonriendo por favor!
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