laprincesadelasletras
Poeta recién llegado
No cabes en un verso, ni mi corrupción en tu corazón manso,
Mi historia no me dignifica ante tu presencia bendita, mi necesidad, sí,
Necesitaba escribirte, lo hago, aún habiendo agorado el fracaso
Te amo y te recito, con el alma mojada de conmoción y frenesí.
Mi universo indigno cabe en tus manos tibias y diáfanas,
Labios exhaustos con labios benditos, alivianan la carga
Dudo de exista algo más profundo que tus ojos, auroras de lo divino,
Días eternos y transparentes vivo, ¡Eres bendición del Dios trino!
Insondable la maldad en tu pecho, ¿De qué está hecho?
De pedrería angelical y luz de luna plateada,
De sonatas surrealistas, de canción enamorada
De la plegaria que discurrió en un añejo y triste verso.
Tu ser estaba en la lontananza de mi mundo de papel,
Tan vacuo y monocromático mientras te añoraba
Mariposa invernal, con los colores de las auroras desplegados en tus alas
Viniste a batir la crema azabache de mis noches, pintaste mi fe.
Destino y olvido, herida del tiempo ,cuerpos mortales y demás,
¿Quién osará herirme si por esta senda eterna, a mi lado vas?
Adornada, a lo largo, de lirios rizados de luna embriagada,
De nuestras sombras pudorosas anegando en rezos su pasión acobardada.
Mi historia no me dignifica ante tu presencia bendita, mi necesidad, sí,
Necesitaba escribirte, lo hago, aún habiendo agorado el fracaso
Te amo y te recito, con el alma mojada de conmoción y frenesí.
Mi universo indigno cabe en tus manos tibias y diáfanas,
Labios exhaustos con labios benditos, alivianan la carga
Dudo de exista algo más profundo que tus ojos, auroras de lo divino,
Días eternos y transparentes vivo, ¡Eres bendición del Dios trino!
Insondable la maldad en tu pecho, ¿De qué está hecho?
De pedrería angelical y luz de luna plateada,
De sonatas surrealistas, de canción enamorada
De la plegaria que discurrió en un añejo y triste verso.
Tu ser estaba en la lontananza de mi mundo de papel,
Tan vacuo y monocromático mientras te añoraba
Mariposa invernal, con los colores de las auroras desplegados en tus alas
Viniste a batir la crema azabache de mis noches, pintaste mi fe.
Destino y olvido, herida del tiempo ,cuerpos mortales y demás,
¿Quién osará herirme si por esta senda eterna, a mi lado vas?
Adornada, a lo largo, de lirios rizados de luna embriagada,
De nuestras sombras pudorosas anegando en rezos su pasión acobardada.