srapso
Poeta recién llegado
No eres nadie...
Hoy me desperté y pensé: un día más sin él.
Es horrible la dependencia,
nadie vive con la respiración del otro,
pues es mi sangre al recorrer mi cuerpo
quien hace palpitar a mi corazón.
No es el roce de sus manos quien me transmite vida,
ni es su aliento quien me da las fuerzas,
tampoco es su mirada la que activa mi caminar y
mucho menos es responsable su voz de mi diario despertar.
Entonces me pregunté,
si no existe una conexión entre su cuerpo y el mío,
¿por qué su lejanía vuelve mi mundo un lugar vacío?
Triste es depender de quien ya te olvidó,
pero más duro es estar consciente de la situación,
y aún con eso tener la esperanza de volver.
Es la hora de dormir
y me preparo nuevamente para soñar,
ya que mañana nuevamente diré a mí misma:
otro día más sin él.
Hoy me desperté y pensé: un día más sin él.
Es horrible la dependencia,
nadie vive con la respiración del otro,
pues es mi sangre al recorrer mi cuerpo
quien hace palpitar a mi corazón.
No es el roce de sus manos quien me transmite vida,
ni es su aliento quien me da las fuerzas,
tampoco es su mirada la que activa mi caminar y
mucho menos es responsable su voz de mi diario despertar.
Entonces me pregunté,
si no existe una conexión entre su cuerpo y el mío,
¿por qué su lejanía vuelve mi mundo un lugar vacío?
Triste es depender de quien ya te olvidó,
pero más duro es estar consciente de la situación,
y aún con eso tener la esperanza de volver.
Es la hora de dormir
y me preparo nuevamente para soñar,
ya que mañana nuevamente diré a mí misma:
otro día más sin él.
Última edición: