Gonzalo
Poeta asiduo al portal
No eres
No son tus manos de mármol
ni tus ojos de alabastro
tu vientre no está en un claustro
ni tras las ramas de un árbol
se pierde en la lejanía
tu mirada tras la mía
No son tus pechos dos rocas
en la mar poco serena
los besos de tantas bocas
que nunca te han hecho plena
hacen que de tus conjuros
nazcan mis dioses oscuros
No son tus piernas columnas
del templo que nunca cae
de Sísifo fiel alumna
de tu tormento me atrae
caminar ciego al abismo
y encontrar siempre lo mismo
No son tu labios mayores
ni menores los portales
que me llevan a mejores
ni a más tranquilos caudales
son las puertas siempre abiertas
a las mentiras mas ciertas
No es ya nada tu mirada
de tu voz que ya no suena
va naciendo la alborada
queda sola en tus almenas
guarda tu llave perdida
sé de todos, lo querías
Gonzalo Himiob Santomé
No son tus manos de mármol
ni tus ojos de alabastro
tu vientre no está en un claustro
ni tras las ramas de un árbol
se pierde en la lejanía
tu mirada tras la mía
No son tus pechos dos rocas
en la mar poco serena
los besos de tantas bocas
que nunca te han hecho plena
hacen que de tus conjuros
nazcan mis dioses oscuros
No son tus piernas columnas
del templo que nunca cae
de Sísifo fiel alumna
de tu tormento me atrae
caminar ciego al abismo
y encontrar siempre lo mismo
No son tu labios mayores
ni menores los portales
que me llevan a mejores
ni a más tranquilos caudales
son las puertas siempre abiertas
a las mentiras mas ciertas
No es ya nada tu mirada
de tu voz que ya no suena
va naciendo la alborada
queda sola en tus almenas
guarda tu llave perdida
sé de todos, lo querías
Gonzalo Himiob Santomé