[center:210c20e7e4]Ese no, que reta la razón,
La arrogancia y la vanidad,
Nos recuerda que si hay rosas, hay espinas,
la inmoralidad de querer hacer del mundo un lugar coherente,
El poder de la metamorfosis.
Es un no, que se queda en el paladar
Como miel agridulce,
Que mezclado con sangre se transmuta
En un sí dulce agrio
Y entre tanto jugamos a la adversidad
De un no, que es un desafío
Y un sí, no hallado, veo las barreras
Que debo derribar.
No, es exaltación, placer y dolor.
No, es la batalla que se debe vencer.
Sí, te aprisiona en una monótona dictadura,
Así espero que ese no, que es terciopelo
Y ese sí, que es piedra, sea eterno.
Cuando dices no, desencadenas mi pasión
Y de tanto lidiar entre uno y otro
Estoy en la mitad del campo
Donde domina el no del eterno sí,
Que se esconde en tus palabras sin sentido,
Disimulando tus heridas.
Es posible encontrar un sí dentro de un no?
Como se encuentra agua en el desierto,
Porque cuando decimos sí, siempre,
Nos ahogamos en un abismo conformista
Donde no hay sentimientos encontrados,
Ni placeres prohibidos y clandestinos
Y la expectativa de un posible sí
Que me excita terriblemente.
Porque ésta niña malcriada ya no pretende
Afectos que vengan a voluntad con su siempre sí
Que me disgustan considerablemente
Acaso busca pasiones rebeldes que digan no.
Con un sí, implícito a largo plazo?[/center:210c20e7e4]
La arrogancia y la vanidad,
Nos recuerda que si hay rosas, hay espinas,
la inmoralidad de querer hacer del mundo un lugar coherente,
El poder de la metamorfosis.
Es un no, que se queda en el paladar
Como miel agridulce,
Que mezclado con sangre se transmuta
En un sí dulce agrio
Y entre tanto jugamos a la adversidad
De un no, que es un desafío
Y un sí, no hallado, veo las barreras
Que debo derribar.
No, es exaltación, placer y dolor.
No, es la batalla que se debe vencer.
Sí, te aprisiona en una monótona dictadura,
Así espero que ese no, que es terciopelo
Y ese sí, que es piedra, sea eterno.
Cuando dices no, desencadenas mi pasión
Y de tanto lidiar entre uno y otro
Estoy en la mitad del campo
Donde domina el no del eterno sí,
Que se esconde en tus palabras sin sentido,
Disimulando tus heridas.
Es posible encontrar un sí dentro de un no?
Como se encuentra agua en el desierto,
Porque cuando decimos sí, siempre,
Nos ahogamos en un abismo conformista
Donde no hay sentimientos encontrados,
Ni placeres prohibidos y clandestinos
Y la expectativa de un posible sí
Que me excita terriblemente.
Porque ésta niña malcriada ya no pretende
Afectos que vengan a voluntad con su siempre sí
Que me disgustan considerablemente
Acaso busca pasiones rebeldes que digan no.
Con un sí, implícito a largo plazo?[/center:210c20e7e4]