Natalia_Fe
Poeta recién llegado
No pude olvidar,
en este día de lluvia, de miedo
que tus fotos se borraron
de mi recuerdo.
Hoy, no hay un oscuro,
que no pueda mirar.
No hay abismo,
en el que no pueda estar.
Sigo aforrándome a una idea,
quemándome la herida,
cada día mas profunda
Sigo contando mil novelas,
en busca de tu alma,
y de la mía.
En un rincón de una ilusión,
donde quedo mi corazón,
nada se borra,
todo perdura.
Y si te perdí,
a lo lejos no llega una pregunta
marcada por miedo
Y si te deje,
cada día un poco mas
Vagando en lo profundo,
queriendo ver el mundo,
ya no existe nada mas.
No hay flor,
que yo no pueda agarrar.
No hay rió,
que no pueda atravesar.
Pero también, no hay pena,
que no me mata por dentro
En la gloria apercibida,
en un suspiro agitado,
no podrá pasar
un descanso sin rencor.
No podrá vivir,
un amor, salvo siendo envenenado
Envenenado de un miedo,
que no tiene vergüenza,
ya que siempre perdura
en este día de lluvia, de miedo
que tus fotos se borraron
de mi recuerdo.
Hoy, no hay un oscuro,
que no pueda mirar.
No hay abismo,
en el que no pueda estar.
Sigo aforrándome a una idea,
quemándome la herida,
cada día mas profunda
Sigo contando mil novelas,
en busca de tu alma,
y de la mía.
En un rincón de una ilusión,
donde quedo mi corazón,
nada se borra,
todo perdura.
Y si te perdí,
a lo lejos no llega una pregunta
marcada por miedo
Y si te deje,
cada día un poco mas
Vagando en lo profundo,
queriendo ver el mundo,
ya no existe nada mas.
No hay flor,
que yo no pueda agarrar.
No hay rió,
que no pueda atravesar.
Pero también, no hay pena,
que no me mata por dentro
En la gloria apercibida,
en un suspiro agitado,
no podrá pasar
un descanso sin rencor.
No podrá vivir,
un amor, salvo siendo envenenado
Envenenado de un miedo,
que no tiene vergüenza,
ya que siempre perdura