noskrad
Poeta asiduo al portal
Los demonios de la autoflagelación regresan
Cuando preparo mi respiración,
lo que deseaba se lo ha llevado la pereza,
en mis hombros se esconden con atenuación,
Las lágrimas de plata,
que socavaron cualquier rastro de amor,
ocultar la faz es lo que resulta,
para un mal actor.
Pero la vergüenza que es mutua,
por la crónica de un fracaso anunciado,
el pasado no se inmuta,
muchas cosas se han segregado.
Es deprimente la elección absurda,
que a través de los prados del infierno,
continuamos con su ruta,
es algo que eternamente lamento.
La culpa absoluta,
fue no ver donde nosotros corrimos,
bajo la luz de la luna oculta,
donde juntos morimos.
El dominio de los que se esfuman,
de los demonios que tuvieron tiempo de huir,
yo firme tu pacto en runas,
y no me dejaste seguir.
Las palabras se agotan,
se convierten en la sangre que se vierte en el papel,
y que nadie nunca nota,
por su realismo infiel.
No hay remedio real,
el bálsamo no existe,
ni la peor trampa del mal,
nada puede hacer que te olvide.
Las fallas se hacen algo normal,
me cuesta tanto olvidarte,
la paz no regresará,
¿En que momento te distraje?
No volverte a ver jamás,
porque entre el cielo y la tierra hay algo,
que sin ti me roba el alma,
esto me suprime lo humano.
[FONT="] Me cuesta tanto olvidarte,
me cuesta tanto,
olvidar cinco mil encantos,
pero me canse de jurarte
Que no habrá segunda parte.
[FONT="]
Dedicada a todas las almas en pena
Que como yo nunca encontrarán la paz eterna
pulsay