Estimado Felipe, cuando leí tu poema sólo me llamó la atención la alusión al comunismo, porque pienso que el problema no es del ismo que pongamos sino de un tirano. Pero cuando he leído la contestación que has dado a Héctor, he tenido que releer el poema y lo que menos me ha llamado la atención es aquella referencia, sino todo el resto del poema. Me ha dado vergüenza haberme quedado la primera vez que lo leí en la anécdota. Estos versos son prueba palpable de poesía pura que no destaca por su forma sino por el contenido. Se puede decir más alto pero no más claro, y te pido perdón por no haberlo visto antes. Recibe un cordial saludo y mi reconocomiento a tus letras.
Gracias por tu sinceridad amigo mío, debo confesarte que cuando escribí este tema, no pensé en que sería considerado poema, es más dudé que fuera así, incluso le dije a mi hijo :
-ésto no tiene nada de poético- y el me replicó que las últimas frases hacen del resto un poema, no sé si sea verdad, (después de todo mi hijo no puede ser imparcial cuando se trata de su propio padre); pero sí sé que me alegra haber alzado ésta queja, porque lo que allí expreso es literal, y es que ni cigarrillos se consiguen; bueno, mi egoísmo me ennerva, haciéndome olvidar que están peor las madres que no consiguen leche para sus hijos, desapareció la harina de maíz precocida, el aceite, las caraotas, el arroz, los huevos, en fin esta situación es ridícula y no debería estar ocurriendo en el país más rico del mundo.
¿No bastaba con la pobreza crítica, la inseguridad y el desempleo?, ¿tenía que llegar también el desabastecimiento?; estamos en una ECONOMIA DE GUERRA sin guerra alguna, ésto es inconcebible, es que quién no viva en Venezuela no creería lo que estamos pasando a causa de este desgobierno que no hace otra cosa que enviar maletines llenos de dólares al exterior, a comprar conciencias, mientras el aparato productivo nacional ha sido ahorcado en estos nueve años (porque es capitalista), y se niegan a entregar dólares para la importación de rubros.
Es que si el socialismo llegó para matarnos de hambre no lo queremos, por otro lado sé bien que lo de Socialismo es tan sólo una máscara para ocultar el verdadero rostro de la nueva oligarquía enquistada en el poder, que se parece más a una aristocrácia que a cualquier otra cosa.
Sólo les falta colocarse los títulos de Rey, Virreyes, Duques, Condes, Marqueses y Barones, por Dios, bastan nada más dos dedos de frente para entender lo que aquí está pasando cuando aquí se vive.
Disculpa la perorata y gracias por participar.
Abrazos.