NO INSISTAS
Tus palabras hirientes y afiladas como punta de puñal,
penetraron en mi blanca alma
hiriendo el coro del amor,
y lagrimas de dolor cobijaron mi existencia
en el momento que más soñaba y te amaba
Tus ojos quietos penetrantes,
misteriosos e infieles,
sembraron la ira y el desprecio que me profesó por mucho tiempo
cuando me mirabas en noches de otoño.
Tus mimos feroces y agresivos
no respondía a las caricias tiernas
que mi cuerpo de mujer procuraba dar
bajo un cielo cubierto de muchas rosas rojas.
Tus ausencias con razones mentirosas,
regaron con agua impura y para siempre
el jardín perfumado del amor
Así llore, suplique, grite,
amenaces,
no insistas que ya soy de otro hombre.
Luecamon
Tus palabras hirientes y afiladas como punta de puñal,
penetraron en mi blanca alma
hiriendo el coro del amor,
y lagrimas de dolor cobijaron mi existencia
en el momento que más soñaba y te amaba
Tus ojos quietos penetrantes,
misteriosos e infieles,
sembraron la ira y el desprecio que me profesó por mucho tiempo
cuando me mirabas en noches de otoño.
Tus mimos feroces y agresivos
no respondía a las caricias tiernas
que mi cuerpo de mujer procuraba dar
bajo un cielo cubierto de muchas rosas rojas.
Tus ausencias con razones mentirosas,
regaron con agua impura y para siempre
el jardín perfumado del amor
Así llore, suplique, grite,
amenaces,
no insistas que ya soy de otro hombre.
Luecamon