E.M Romeo
Poeta recién llegado
Tanta sórdida palabra que enrudece tu boca,
tal apariencia que involucra tu impotencia,
no lo digas, yo lo se.
Quebrantadoras tus canciones involucraban tus gestos,
tanta ternura invadida de nervios,
no comiences, yo espero.
Poco a poco purificabas las palabras inconclusas
que inversas a tu mente salían corridas,
solo habla poco, mi paciencia es eterna.
Más y más se volvieron tus sugerencias faciales,
tanta claridad en tus manos y tus labios.
No lo digas, mejor veme a los ojos,
bésame sin importar lo súbito que me parezca,
después de todo yo también te amo.
tal apariencia que involucra tu impotencia,
no lo digas, yo lo se.
Quebrantadoras tus canciones involucraban tus gestos,
tanta ternura invadida de nervios,
no comiences, yo espero.
Poco a poco purificabas las palabras inconclusas
que inversas a tu mente salían corridas,
solo habla poco, mi paciencia es eterna.
Más y más se volvieron tus sugerencias faciales,
tanta claridad en tus manos y tus labios.
No lo digas, mejor veme a los ojos,
bésame sin importar lo súbito que me parezca,
después de todo yo también te amo.