dragon_ecu
Esporádico permanente
El viento sacude con pereza
las cortinas raídas,
y llega un aroma
de café y pan tostado
con un huevo frito,
queso y un pedazo de salchicha.
Extraño cíclope
que me observa con hambre.
Detrás de tu sonrisa satisfecha,
varios trastos viejos
y algo sucios.
La pared marcada con huellas de labiales usados
y sombras que no quisieron funcionar,
o rimels resecos
en viejas fotografías
de alguna revista secuestrada
de un consultorio barato.
Bajo tu camiseta agujerada
dos senos muestran tu erecta disposición
a seguir revolcando sentimientos
contra el colchón.
A contraluz tus caderas muestran sombras
y tu entrepierna vacíos
que ansían ser llenados.
Y los pensamientos fugan
dejando espacio a los sentidos,
al sentir de yemas y labios.
Extraño e inesperado amor
nacido de una mirada
a un viejo libro de poemas
que se resbalara de tus manos,
soltando en cascada
las imágenes de torsos
fundidos en fuego.
Tu mirada,
grita ser tomada
por la tarde
y noche,
por la bohemia
y el contemplar
de amaneceres abrazados.
Cuando el tiempo se detiene,
en mitad del carrusel,
en el salto al vacío,
en aquel instante,
en que se enganchan las almas
perdidas de conciencia.
Mientras los muslos se conocen
y los tobillos saludan las orejas
y el peso se sostiene
del agarre de las manos
encajando el peso que flota
entre marismas espumeantes.
Figura ligera
buscando flotar
con sus cabellos sueltos
y un agitar desenfrenado
de su apetito insaciable.
Dejemos el desayuno
para otro día...
Los retros - to a lover
las cortinas raídas,
y llega un aroma
de café y pan tostado
con un huevo frito,
queso y un pedazo de salchicha.
Extraño cíclope
que me observa con hambre.
Detrás de tu sonrisa satisfecha,
varios trastos viejos
y algo sucios.
La pared marcada con huellas de labiales usados
y sombras que no quisieron funcionar,
o rimels resecos
en viejas fotografías
de alguna revista secuestrada
de un consultorio barato.
Bajo tu camiseta agujerada
dos senos muestran tu erecta disposición
a seguir revolcando sentimientos
contra el colchón.
A contraluz tus caderas muestran sombras
y tu entrepierna vacíos
que ansían ser llenados.
Y los pensamientos fugan
dejando espacio a los sentidos,
al sentir de yemas y labios.
Extraño e inesperado amor
nacido de una mirada
a un viejo libro de poemas
que se resbalara de tus manos,
soltando en cascada
las imágenes de torsos
fundidos en fuego.
Tu mirada,
grita ser tomada
por la tarde
y noche,
por la bohemia
y el contemplar
de amaneceres abrazados.
Cuando el tiempo se detiene,
en mitad del carrusel,
en el salto al vacío,
en aquel instante,
en que se enganchan las almas
perdidas de conciencia.
Mientras los muslos se conocen
y los tobillos saludan las orejas
y el peso se sostiene
del agarre de las manos
encajando el peso que flota
entre marismas espumeantes.
Figura ligera
buscando flotar
con sus cabellos sueltos
y un agitar desenfrenado
de su apetito insaciable.
Dejemos el desayuno
para otro día...