cayendo como las hojas
Poeta recién llegado
La desorientación caótica ,
pasada la media noche,
se vuelve obsesiva,
obediente, confusa ; sucia y malhumorada,
un escalofrió me recorre el cuerpo,
vuelve a detenerse, en un pinchazo,
que enciende un aullido suicida,
siento zumbar mis oídos,
un frió palpita mi cráneo hueco,
la presión satura mis arterias,
millones de luces me llamas,
y me asfixian con códigos indescriptibles.
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