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Pobre hombre amiga Bet, me lo imagino en su bar movíl, camino del hospital. Simpatico poema que nos regala una nota de humor, y eso siempre es de agradecer. Un abrazo y un montón de estrellas amiga
!Este bar no me gusta, caballero! porque tiene en el techo una bola que en destellos rojizos me transtorna... la música es fatal y me mareo...
El whisky de este antro, le repito, debe ser de barril y adulterado porque en el paladar me ha dejado !un regusto a "colilla" que es delito!
Y de ese ambientador que usted se gasta... mejor será no hablar, !Ay, alma mía! que me corta el aliento en demasía !Me recuerda a hospital esta fragancia!
- Mire usted, caballero, le perdono tantísima bobada en cortesía por ser este el trabajo que hoy en día debo cuidar paciente y con decoro No está la situación p´a tonterías... quiero escapar del paro... !No soy bobo!
Mas debo de explicarle, caballero, (con paciencia, con tacto y elegancia) que se encuentra usted viajando en ambulancia !Y que el cuerpo no me dá p´a cachondeos...!
Esa bola rojiza... es la sirena la música estridente... es la alarma y el olor especial del que se queja son esencias del agua oxigenada...
Y el regusto que siente, caballero, con trazas de colillas en su boca es porque (más borracho que una sopa) !De bruces se cayó en un cenicero...!
Pobre hombre amiga Bet, me lo imagino en su bar movíl, camino del hospital. Simpatico poema que nos regala una nota de humor, y eso siempre es de agradecer. Un abrazo y un montón de estrellas amiga