Samuel Henríquez
Poeta recién llegado
No me pidas, morena,
para estos besos frontera.
Déjalos que se pierdan
en tu desierto de amor.
Déjalos juguetear en tus muslos de miel.
Déjalos perdidos en tus senos temerosos.
No limites mi entrega a la triste hora de partir
porque este rio mio que no aguanta mas
se ha desbordado al fin en tus brazos y va
caudaloso, tempestuoso, arrancando caricias,
desenterrando árboles que nacieron en tu cuerpo un dia.
Si limitas esta entrega, estos besos, estas horas,
cerrarías muchas puertas, apagarías muchas luces.
Y yo sé que si esta luz que juntos hemos encendido
se apaga, se apagará mi vida.
para estos besos frontera.
Déjalos que se pierdan
en tu desierto de amor.
Déjalos juguetear en tus muslos de miel.
Déjalos perdidos en tus senos temerosos.
No limites mi entrega a la triste hora de partir
porque este rio mio que no aguanta mas
se ha desbordado al fin en tus brazos y va
caudaloso, tempestuoso, arrancando caricias,
desenterrando árboles que nacieron en tu cuerpo un dia.
Si limitas esta entrega, estos besos, estas horas,
cerrarías muchas puertas, apagarías muchas luces.
Y yo sé que si esta luz que juntos hemos encendido
se apaga, se apagará mi vida.