Marco Rosmarine
Poeta recién llegado
Son tantos los dichos que de tanto eco ni se escuchan,
como tantos los hechos que entre tanto corazón
se olvidan de olvidar,de derrumbarse se derrumban.
Atrapados quedan extraviados besos
y mensajeros cargados de soñados versos
en la ciénaga de la nada de lo triste que es la nada.
En la ciudad todo es prisa;letargo y más prisa,
y el universo sigue lleno de estrellas hiperactivas fugaces.
Pero no quiero creer que quiero aunque no quiera.
Ni esperar al tiempo aunque me espera demasiado lento
Tan sólo volver a caminar atento
para no caerme al cielo
y mirar de vez en cuando a mis propios ojos
aunque me lo impida el reflejo
de la invisible materia que anida en ellos
como tantos los hechos que entre tanto corazón
se olvidan de olvidar,de derrumbarse se derrumban.
Atrapados quedan extraviados besos
y mensajeros cargados de soñados versos
en la ciénaga de la nada de lo triste que es la nada.
En la ciudad todo es prisa;letargo y más prisa,
y el universo sigue lleno de estrellas hiperactivas fugaces.
Pero no quiero creer que quiero aunque no quiera.
Ni esperar al tiempo aunque me espera demasiado lento
Tan sólo volver a caminar atento
para no caerme al cielo
y mirar de vez en cuando a mis propios ojos
aunque me lo impida el reflejo
de la invisible materia que anida en ellos