Cuando me siento a escribirte
no me salen las palabras.
Y no sabré que decirte
cuando llame a tu puerta
y no la abras.
ni una palabra muerta,
ni una palabra triste,
ni hablo ni te das cuenta
que ya mis palabras viste.
Palabras de amor eterno,
eterno como aquel día
en el que por ti llovía
lluvia caliente en invierno.
Invierno que fue verano
por el calor de tu cuerpo,
rápido se paró el tiempo
al cogerte de la mano.
No me salen las palabras,
o al menos las adecuadas,
tus ojos son dos dulces hadas
cayadas, volando por mi ventana.
no me salen las palabras.
Y no sabré que decirte
cuando llame a tu puerta
y no la abras.
ni una palabra muerta,
ni una palabra triste,
ni hablo ni te das cuenta
que ya mis palabras viste.
Palabras de amor eterno,
eterno como aquel día
en el que por ti llovía
lluvia caliente en invierno.
Invierno que fue verano
por el calor de tu cuerpo,
rápido se paró el tiempo
al cogerte de la mano.
No me salen las palabras,
o al menos las adecuadas,
tus ojos son dos dulces hadas
cayadas, volando por mi ventana.