- ¿Entonces cual es el secreto?
-Es que no hay ningún secreto,
O mejor dicho, sí lo hay,
y no es tomar anabolizantes.
¡Por Diós, no me seas moñas,
no tomes anabolizantes!
-Pues dime:
¿Qué hago con la mujer hermosa?
-Simplemente no digas nada.
-¿Entonces, qué hago?
-Déjala correr, ella lo sabe todo,
todo está dicho y todo escrito.
-¿Que lo sabe todo,
qué es lo que sabe?
-Sabe que la estás mirando,
y sabe lo que sientes.
-¿ y cómo es esto posible,
cómo la conquisto entonces?
-No sirven las conquistas,
tan solo escucha sus latidos,
enjuaga su alma con tus lágrimas
y mírala con ojos de poeta.
-Es que no hay ningún secreto,
O mejor dicho, sí lo hay,
y no es tomar anabolizantes.
¡Por Diós, no me seas moñas,
no tomes anabolizantes!
-Pues dime:
¿Qué hago con la mujer hermosa?
-Simplemente no digas nada.
-¿Entonces, qué hago?
-Déjala correr, ella lo sabe todo,
todo está dicho y todo escrito.
-¿Que lo sabe todo,
qué es lo que sabe?
-Sabe que la estás mirando,
y sabe lo que sientes.
-¿ y cómo es esto posible,
cómo la conquisto entonces?
-No sirven las conquistas,
tan solo escucha sus latidos,
enjuaga su alma con tus lágrimas
y mírala con ojos de poeta.