LastSong
Poeta recién llegado
Creo que fui una tonta.
Una tonta por adentrarme en un mundo que no conocía.
Una tonta por hacerlo sin la ayuda de nadie.
Pero todo cambio
cuando te vi sonreír de esa manera.
Era algo que iluminaba todo.
Que iluminaba a todos.
Pero que por sobre todo me iluminaba a mí.
Lo siento,
por todas esas veces en que te quedaba mirando,
porque parecía que tuvieras un sol en los labios.
Un sol que sólo yo podía ver.
Y tú ni siquiera lo sabías.
Nunca me atreví a decírtelo,
mi corazón era muy tonto en ese entonces
un poco tímido e infantil.
El día que decidí declararme,
me prepare como nunca.
Me puse ropa elegante,
trate de suavizar mis modales
realmente quise hacerlo.
Pero todo fue un desperdicio cuando te vi.
Mis rodillas se aflojaron
y mi corazón se desencajo.
El sol que tenías entre los labios
ese sol que tanto me gustaba.
Ahora me enceguecía
porque no era para mí.
Porque nunca fue para mí.
Sólo ahora lo entendía.
Porque la ciegues que ahora tenía en los ojos,
sólo se había trasladado de mi corazón hasta ese lugar.
Y hasta el día de hoy... tengo una duda.
Alguien ajeno a mí
¿Ha visto el sol que llevas entre los labios?
Una tonta por adentrarme en un mundo que no conocía.
Una tonta por hacerlo sin la ayuda de nadie.
Pero todo cambio
cuando te vi sonreír de esa manera.
Era algo que iluminaba todo.
Que iluminaba a todos.
Pero que por sobre todo me iluminaba a mí.
Lo siento,
por todas esas veces en que te quedaba mirando,
porque parecía que tuvieras un sol en los labios.
Un sol que sólo yo podía ver.
Y tú ni siquiera lo sabías.
Nunca me atreví a decírtelo,
mi corazón era muy tonto en ese entonces
un poco tímido e infantil.
El día que decidí declararme,
me prepare como nunca.
Me puse ropa elegante,
trate de suavizar mis modales
realmente quise hacerlo.
Pero todo fue un desperdicio cuando te vi.
Mis rodillas se aflojaron
y mi corazón se desencajo.
El sol que tenías entre los labios
ese sol que tanto me gustaba.
Ahora me enceguecía
porque no era para mí.
Porque nunca fue para mí.
Sólo ahora lo entendía.
Porque la ciegues que ahora tenía en los ojos,
sólo se había trasladado de mi corazón hasta ese lugar.
Y hasta el día de hoy... tengo una duda.
Alguien ajeno a mí
¿Ha visto el sol que llevas entre los labios?