Danel
Un cubano más
Quien no admita el placer
del roce de una mujer,
quien pierda el oportuno momento
de un cariño profundo y fortuito,
quien incisivamente elude
la fortuna de sus húmedos labios;
no merece vivir.
Quien burle a la misteriosa Luna,
aislada, sonriente y brillante,
que a pesar de su distante
soledad resplandeciente,
alumbra las noches oscuras,
y el trillo que ha de andar;
no merece vivir.
del roce de una mujer,
quien pierda el oportuno momento
de un cariño profundo y fortuito,
quien incisivamente elude
la fortuna de sus húmedos labios;
no merece vivir.
Quien burle a la misteriosa Luna,
aislada, sonriente y brillante,
que a pesar de su distante
soledad resplandeciente,
alumbra las noches oscuras,
y el trillo que ha de andar;
no merece vivir.