Nikita Kunzita
Poeta que considera el portal su segunda casa
Arrodíllate ante mí
y ruégame por tu perdón.
Si es preciso,
derrama un par de lágrimas
pero que sean amargas
y con sabor a dolor.
Implórame y sujeta mi mano
tan fuerte como puedas,
como si de ella dependiera
el último suspiro de vida que te queda.
Aclama por la última oportunidad
que crees merecer.
Llora, grita, maldice de ser necesario.
Golpea el suelo,
hasta hacer sangre tus puños.
Haz un espectáculo que merezca
el primer premio en actuación.
Pero por favor, no mientas,
por que sería capaz
de dar la media vuelta
y de arrancarme del alma
los pocos minutos de vida
que a nuestro amor le quedan.
y ruégame por tu perdón.
Si es preciso,
derrama un par de lágrimas
pero que sean amargas
y con sabor a dolor.
Implórame y sujeta mi mano
tan fuerte como puedas,
como si de ella dependiera
el último suspiro de vida que te queda.
Aclama por la última oportunidad
que crees merecer.
Llora, grita, maldice de ser necesario.
Golpea el suelo,
hasta hacer sangre tus puños.
Haz un espectáculo que merezca
el primer premio en actuación.
Pero por favor, no mientas,
por que sería capaz
de dar la media vuelta
y de arrancarme del alma
los pocos minutos de vida
que a nuestro amor le quedan.