Felipe Castro Quiles
Poeta recién llegado
Soy inexperto en encontrar una caricia, cuando me das la noticia de que muere nuestro amor.
Hoy hace falta un infinito de ilusiones; yo no sé cómo te opones a su magia con temor.
Si yo en mi vida todo he dado para amarte, no pretendas ya olvidarte de lo nuestro, Corazón.
Ya será inútil que te diga que confieso, que mi amor ha sido necio y he perdido la razón.
Y, a éste tonto fatigado con mentiras, no hace falta que le digas que me olvide del dolor.
Pues eso intento, lograré yo lo imposible, aunque sea imprevisible mataré hoy - la pasión.
Hoy hace falta un infinito de ilusiones; yo no sé cómo te opones a su magia con temor.
Si yo en mi vida todo he dado para amarte, no pretendas ya olvidarte de lo nuestro, Corazón.
Ya será inútil que te diga que confieso, que mi amor ha sido necio y he perdido la razón.
Y, a éste tonto fatigado con mentiras, no hace falta que le digas que me olvide del dolor.
Pues eso intento, lograré yo lo imposible, aunque sea imprevisible mataré hoy - la pasión.
Última edición: