<<HIPOLITO>>
Poeta asiduo al portal
No pedías tanto, quizás era lo mínimo
No era para cambiarme sino para que aprendiera,
Me querías libre ya no mas prisionero...
Querías que desgarrara de mi piel
Olores y sabores que no hayan sido los tuyos,
Querías que tu espalda sea mi frontera
Entre este mundo y el de los sueños,
Y aunque odiabas el invierno
Sabías que conmigo podias faltarle el respeto,
Querías que me olvidara de las noches y sus estrellas
Y las cambiara por tu piel y tus mil pecas,
Querías que coleccionara tus cabellos
Que dejabas en las almohadas y mis ropas,
Es verdad...
pude amarte mucho más de lo que pediste
Pude desayunar un cigarrillo con un café
Pude mirarme en tus ojos verdes
Pero era yo, mas bien era mi alma
La que no quiso amarte mas de lo que pediste
La que acepto tus llaves sobre la mesa
La que abrió la puerta y desapareciste
La que nunca te buscó y hoy te escribe
La que reclama...
Como reclama la tristeza aprender a sonreír.
No pedías tanto...
Solo querías que me liberara de mi mismo
Quizás la culpabilidad embriaga
Quizás solo busco excusarme para volverte a recordar,
Imagina que a los dos nos gusta Berlín...
Aunque tu delirabas bailar y yo solo caminar
Por las calles de Montmartre en París,
No pedías tanto...
Tu amabas los arboles y las flores
Yo buscaba nubes para ocultar al sol
Caminaron desnudas mis manos por tu piel
Asi como tu caminaste por las arenas de mi alma,
No costaba tanto quedarme unos segundos sin aire
Iniciar una huelga de hambre por tus sonrisas
Detener la marea para que no mojara tus pies
No pedías tanto...
Tu que eras más feliz en Diciembre
Tu que no eras perfecta ni lo deseabas
Tu que te vestias con pequeños jardines
Tu que te hubieras quedado si tan solo
Yo hubiese aprendido a amarte mas de lo que pediste.
Para una musa que no pidio tanto...
No era para cambiarme sino para que aprendiera,
Me querías libre ya no mas prisionero...
Querías que desgarrara de mi piel
Olores y sabores que no hayan sido los tuyos,
Querías que tu espalda sea mi frontera
Entre este mundo y el de los sueños,
Y aunque odiabas el invierno
Sabías que conmigo podias faltarle el respeto,
Querías que me olvidara de las noches y sus estrellas
Y las cambiara por tu piel y tus mil pecas,
Querías que coleccionara tus cabellos
Que dejabas en las almohadas y mis ropas,
Es verdad...
pude amarte mucho más de lo que pediste
Pude desayunar un cigarrillo con un café
Pude mirarme en tus ojos verdes
Pero era yo, mas bien era mi alma
La que no quiso amarte mas de lo que pediste
La que acepto tus llaves sobre la mesa
La que abrió la puerta y desapareciste
La que nunca te buscó y hoy te escribe
La que reclama...
Como reclama la tristeza aprender a sonreír.
No pedías tanto...
Solo querías que me liberara de mi mismo
Quizás la culpabilidad embriaga
Quizás solo busco excusarme para volverte a recordar,
Imagina que a los dos nos gusta Berlín...
Aunque tu delirabas bailar y yo solo caminar
Por las calles de Montmartre en París,
No pedías tanto...
Tu amabas los arboles y las flores
Yo buscaba nubes para ocultar al sol
Caminaron desnudas mis manos por tu piel
Asi como tu caminaste por las arenas de mi alma,
No costaba tanto quedarme unos segundos sin aire
Iniciar una huelga de hambre por tus sonrisas
Detener la marea para que no mojara tus pies
No pedías tanto...
Tu que eras más feliz en Diciembre
Tu que no eras perfecta ni lo deseabas
Tu que te vestias con pequeños jardines
Tu que te hubieras quedado si tan solo
Yo hubiese aprendido a amarte mas de lo que pediste.
Para una musa que no pidio tanto...