Yanniz
Poeta recién llegado
Te toco con la pluma de mi conciencia y pretendo hacer que me escuchas,
pero la distancia de tu ausencia me limita a encontrarte.
Este equilibrio inconstante me hace perder tu camino,
ese que debo seguir para tenerte.
Me duele recordarte,
y creo en mi memoria espacios para ti,
para tu presencia,
para tus momentos.
Me duele sufrirte,
porque caiste como un témpano de fuego a mi vida,
para luego irte sin dejar cenizas.
Me duele hablarte,
porque sé que no me escuchas,
porque sé que no soy importante.
Me duele amarte,
porque cuando abro los ojos,
vuelve a mi realidad todos los deseos frustrados...
Vengo a escribirte desde los rincones de mi existencia,
vengo a manifestarte la agonía de mi corazón,
Y estando aquí, solo tengo tu ausencia infinita,
para deshechar mi vida cada instante.
No preguntes por mi, no preguntes...
pero la distancia de tu ausencia me limita a encontrarte.
Este equilibrio inconstante me hace perder tu camino,
ese que debo seguir para tenerte.
Me duele recordarte,
y creo en mi memoria espacios para ti,
para tu presencia,
para tus momentos.
Me duele sufrirte,
porque caiste como un témpano de fuego a mi vida,
para luego irte sin dejar cenizas.
Me duele hablarte,
porque sé que no me escuchas,
porque sé que no soy importante.
Me duele amarte,
porque cuando abro los ojos,
vuelve a mi realidad todos los deseos frustrados...
Vengo a escribirte desde los rincones de mi existencia,
vengo a manifestarte la agonía de mi corazón,
Y estando aquí, solo tengo tu ausencia infinita,
para deshechar mi vida cada instante.
No preguntes por mi, no preguntes...