Agatha Maquiavela
Poeta recién llegado
Tus espinas no pudieron detenerme,
tus alaridos no pudieron deshacerme.
Tu tormenta no pudo ahogarme,
tu maremoto no pudo agarrarme.
Tus garras no pudieron sostenerme,
tus lágrimas no pudieron contenerme.
Tu sangre no pudo saciarme,
tus manos no pudieron acariciarme.
Tus judíos no pudieron crucificarme,
tus ritos no pudieron sacrificarme.
No pudiste evitarlo, no tenías opción.
Tuve que matarte para acabar con el dolor.
tus alaridos no pudieron deshacerme.
Tu tormenta no pudo ahogarme,
tu maremoto no pudo agarrarme.
Tus garras no pudieron sostenerme,
tus lágrimas no pudieron contenerme.
Tu sangre no pudo saciarme,
tus manos no pudieron acariciarme.
Tus judíos no pudieron crucificarme,
tus ritos no pudieron sacrificarme.
No pudiste evitarlo, no tenías opción.
Tuve que matarte para acabar con el dolor.