No Quiero Escribir
Sin querer escribir ahora escribo
y créame que mejor no debiera escribirlo.
Es esta raza que llevamos,
que mientras más viejos estamos
menos podemos retener .
se nos escapa tó
y si quisiéramos aprender
decimos que somos cerrau,
que se le va hacer,
así somos esta generación.
En verdad no quiero escribir,
se me tiene prohibido,
pero aun y así soy medio atrevío,
porque aunque no quiero escribir,
el coraje que llevo dentro
no me deja tranquilo
y lo mejor que pienso es sentarme
a escribir lo que no quiero.
Es que son cosas que no tienen nombre,
mire usted y fíjese bien,
atienda que le voy a explicar,
pues es importante notar
que sin querer escribo y no se les vaya a olvidar
Es decir, un hombrecillo que de poeta ladra,
hace salvedad de buscar una dama,
cosa que no se le dio,
porque un galán de tierras lejanas se le adelantó.
Dolido el poco hombre su desquite comenzó
como si fuera una chismosita
el lío lo intentó,
embarrando su boca de mentiras
su hombría perdió.
Aunque el tío resbala,
con versos de hombre no tiene ná.
Se esconde pá hablar,
pero el no es el único.
Aunque repito que no quiero escribir,
hay una maná de cobardes
que con las mujeres quieren el abuso,
de ellas quieren vivir,
se les cortó lo de hombre
pá ser unos manteníos.
Total de borracho y mal prendío no puede pasar,
pronto muy pronto me los he de encontrar
verán toitos como me las van ha pagar,
ná más me tienen que demostrar
que son hombres de averdad,
no, los trapos viejos que vi,
traidores y poco hombre que usan pantalones
con talla de mujer.
Y por eso de proceder,
ya de escribir me cansé,
no quiero hacerlo, me olvidaré.
Buscaré refugio en otras artes
donde pueda reflejar mis sentimientos
y si no, trataré de ahogarlas en vino,
pero seguro si estaré,
que otra vez no me colgarán,
morirán todas las flores
y buscaré donde esconder mi tristeza,
será el fin de lo más lindo,
pero no me volverán a colgarme,
será un adiós sin tono,
sin timbre y sin sonido,
porque no volverán a colgarme.
Ahora de las letras me despido,
hasta aquí llego el trovador.
Hay que arreglar problemas
y cuentas que ajustar
haber quien es el mejor
no escribo más.
José Antonio Franco Alejandro
J©sean ©12746112006
Sin querer escribir ahora escribo
y créame que mejor no debiera escribirlo.
Es esta raza que llevamos,
que mientras más viejos estamos
menos podemos retener .
se nos escapa tó
y si quisiéramos aprender
decimos que somos cerrau,
que se le va hacer,
así somos esta generación.
En verdad no quiero escribir,
se me tiene prohibido,
pero aun y así soy medio atrevío,
porque aunque no quiero escribir,
el coraje que llevo dentro
no me deja tranquilo
y lo mejor que pienso es sentarme
a escribir lo que no quiero.
Es que son cosas que no tienen nombre,
mire usted y fíjese bien,
atienda que le voy a explicar,
pues es importante notar
que sin querer escribo y no se les vaya a olvidar
Es decir, un hombrecillo que de poeta ladra,
hace salvedad de buscar una dama,
cosa que no se le dio,
porque un galán de tierras lejanas se le adelantó.
Dolido el poco hombre su desquite comenzó
como si fuera una chismosita
el lío lo intentó,
embarrando su boca de mentiras
su hombría perdió.
Aunque el tío resbala,
con versos de hombre no tiene ná.
Se esconde pá hablar,
pero el no es el único.
Aunque repito que no quiero escribir,
hay una maná de cobardes
que con las mujeres quieren el abuso,
de ellas quieren vivir,
se les cortó lo de hombre
pá ser unos manteníos.
Total de borracho y mal prendío no puede pasar,
pronto muy pronto me los he de encontrar
verán toitos como me las van ha pagar,
ná más me tienen que demostrar
que son hombres de averdad,
no, los trapos viejos que vi,
traidores y poco hombre que usan pantalones
con talla de mujer.
Y por eso de proceder,
ya de escribir me cansé,
no quiero hacerlo, me olvidaré.
Buscaré refugio en otras artes
donde pueda reflejar mis sentimientos
y si no, trataré de ahogarlas en vino,
pero seguro si estaré,
que otra vez no me colgarán,
morirán todas las flores
y buscaré donde esconder mi tristeza,
será el fin de lo más lindo,
pero no me volverán a colgarme,
será un adiós sin tono,
sin timbre y sin sonido,
porque no volverán a colgarme.
Ahora de las letras me despido,
hasta aquí llego el trovador.
Hay que arreglar problemas
y cuentas que ajustar
haber quien es el mejor
no escribo más.
José Antonio Franco Alejandro
J©sean ©12746112006