Moriae
Poeta recién llegado
Silencio.
No quiero oír más voz que tu voz,
y todo lo demás sea un aliento
que no conoce la estación
donde parar su tren.
Olfatear todo bocado,
sin ingerirlo,
y desecharlo si es de la morada sin fondo.
Y cuando, al fin, se sepa
que lo idóneo ya está en el presente:
conjugar el tiempo, y hacer de él
un hogar infinito.
No quiero oír más voz que tu voz,
y todo lo demás sea un aliento
que no conoce la estación
donde parar su tren.
Olfatear todo bocado,
sin ingerirlo,
y desecharlo si es de la morada sin fondo.
Y cuando, al fin, se sepa
que lo idóneo ya está en el presente:
conjugar el tiempo, y hacer de él
un hogar infinito.