ELIZABETH RENDON LARA
Poeta recién llegado
No sabia que tu ausencia
dejaría indefensa mi tranquilidad,
no sabia que una inmensa desgracia apuñalaría mis ganas,
no sabia que era la nostalgia,
no sabia que el rio de la agonía se transformaría con la tristeza de todas mis lagrimas…
no sabia;
que mi llanto seria la voz de un violín en la obscuridad de mis noches ,
no sabia que en mi espera brillaría la fe
como toda estrella en el cielo puedo ver…
no sabia que sin ti mis anhelos
irían por el camino del fracaso,
no sabia que la melancolía convertiría
en profunda mi anomalía.
No sabia que mi felicidad concluiría en el ultimo minuto que presenciaste ante mi,
no sabia que el amor seria la navaja que haría pedazos;
cada uno de mis sueños,
no sabia que tu recuerdo se convertiría en mi condena;
con el andar del tiempo,
no sabia que mi pensamiento
fuera de tu pertenencia,
¡gemido general en mí!.
No sabía que la distancia seria mi peor enemiga,
no sabía que mis oídos añorarían tu voz,
que tal dolor desaparecería con tu regreso,
no sabía que para motivar mi armonía
tanto;¡te necesitaría!,
que para presenciar en mi el semblante de una sonrisa;
solo con tu mano sostenida ala mía,
sumergiendo tú apoyo a mi vida
no sabia que mi afecto afectado se vería…
¡no sabia!;
Que en el emblema del silencio hilvanaba mi tristeza
.…No sabía…¡que ignoracia la mia!
dejaría indefensa mi tranquilidad,
no sabia que una inmensa desgracia apuñalaría mis ganas,
no sabia que era la nostalgia,
no sabia que el rio de la agonía se transformaría con la tristeza de todas mis lagrimas…
no sabia;
que mi llanto seria la voz de un violín en la obscuridad de mis noches ,
no sabia que en mi espera brillaría la fe
como toda estrella en el cielo puedo ver…
no sabia que sin ti mis anhelos
irían por el camino del fracaso,
no sabia que la melancolía convertiría
en profunda mi anomalía.
No sabia que mi felicidad concluiría en el ultimo minuto que presenciaste ante mi,
no sabia que el amor seria la navaja que haría pedazos;
cada uno de mis sueños,
no sabia que tu recuerdo se convertiría en mi condena;
con el andar del tiempo,
no sabia que mi pensamiento
fuera de tu pertenencia,
¡gemido general en mí!.
No sabía que la distancia seria mi peor enemiga,
no sabía que mis oídos añorarían tu voz,
que tal dolor desaparecería con tu regreso,
no sabía que para motivar mi armonía
tanto;¡te necesitaría!,
que para presenciar en mi el semblante de una sonrisa;
solo con tu mano sostenida ala mía,
sumergiendo tú apoyo a mi vida
no sabia que mi afecto afectado se vería…
¡no sabia!;
Que en el emblema del silencio hilvanaba mi tristeza
.…No sabía…¡que ignoracia la mia!
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