Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Sin saber del peligro que estabas hecha, fui tejiendo de anhelos
este manto de amor para cubrirme.
Si dijera que fue a propósito, si dijera que moví
un solo hilo para provocar este sino, te estaría mintiendo.
No se busca, lo que es tuyo,
tus ojos prometidos no se encuentran a la orilla
de camino.
Prometida, como el sol al alba, aún si no te veo, te siento.
aunque la bruma te cubra, te descubro.
No me digan que eres irreal, no me digan que no tengo tu mirar.
De mis noches, compañera, de mi soledad, prisionera.
Mis sentidos florecidos, del primero al quinto, primaveras
eternas los años que quedan y tu danzando en ellos...
Bailarina de luces y trinos.
No hay verdad que aplaque lo vivido, sólo los sueños reproducen
tus besos, sólo ellos tu aroma y el deseo contenido.
Como una flor de cerezo, dijiste, breve, pero inmortal, dulce como
sus frutos en Diciembre, primores del estío, tus labios en
los míos.
Susurra este viento que te trae a mi oído, la necesidad, me estremece y mi alma
padece de frío y llueve.
Tengo la mitad de todo, el mar me quita la otra que me falta.
A pesar de todo...
Sé que no se busca lo que es tuyo, se que no se encuentra, sólo te
espera y sueña contigo.
Desde el principio y hasta el fin de los tiempos, del primer beso
al último, Amor...
La espera construye, el templo y forja los lazos de plata , que me encadenan
a tus ojos prometidos.
Mi cuerpo y mi alma el templo, para adorarte, donde siempre hay
una luz encedida para esperarte.
este manto de amor para cubrirme.
Si dijera que fue a propósito, si dijera que moví
un solo hilo para provocar este sino, te estaría mintiendo.
No se busca, lo que es tuyo,
tus ojos prometidos no se encuentran a la orilla
de camino.
Prometida, como el sol al alba, aún si no te veo, te siento.
aunque la bruma te cubra, te descubro.
No me digan que eres irreal, no me digan que no tengo tu mirar.
De mis noches, compañera, de mi soledad, prisionera.
Mis sentidos florecidos, del primero al quinto, primaveras
eternas los años que quedan y tu danzando en ellos...
Bailarina de luces y trinos.
No hay verdad que aplaque lo vivido, sólo los sueños reproducen
tus besos, sólo ellos tu aroma y el deseo contenido.
Como una flor de cerezo, dijiste, breve, pero inmortal, dulce como
sus frutos en Diciembre, primores del estío, tus labios en
los míos.
Susurra este viento que te trae a mi oído, la necesidad, me estremece y mi alma
padece de frío y llueve.
Tengo la mitad de todo, el mar me quita la otra que me falta.
A pesar de todo...
Sé que no se busca lo que es tuyo, se que no se encuentra, sólo te
espera y sueña contigo.
Desde el principio y hasta el fin de los tiempos, del primer beso
al último, Amor...
La espera construye, el templo y forja los lazos de plata , que me encadenan
a tus ojos prometidos.
Mi cuerpo y mi alma el templo, para adorarte, donde siempre hay
una luz encedida para esperarte.
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