Jesus Sanmartin
Poeta recién llegado
Miércoles negro, tarde, de llanto inmensa,
una luz que se va para volver más reluciente,
para volver llena de brillo y alegría
No se fue el dolor porque nunca estuvo vivo,
no se fijó en ti la muerte, porque es marchita,
no vino de la mano de nadie, de nadie.
Vino brusca y horrible como lo es ella,
vino sombría, propia de la muerte,
se llevó lo que nadie pensaba.
Está contigo porque no se fue,
está en el aire porque como él, es libre,
está en el corazón, en el hueco más grande y remoto.
Vendrá de su mano la luz interminable,
la pequeña vela que no termina.
Quedó el recuerdo dentro de todos,
de nosotros, de los tuyos, de los míos,
de todo ser que llegó a conocerte.
Tu risa estará presente, seguirá viva,
porque nadie se la llevó,
porque no se fue nunca de nuestro lado.
No vendrá al final, porque no se ha ido.
Quiero ver tu sonrisa más triunfante, más expresiva.
Porque los que te lloran, expulsan de ellos los malos momentos,
porque los que te lloran te siguen esperando, saben que sigues, que no
te has ido.
Porque lo bueno volverá para no alejarse.
Porque él guardará por todos desde arriba.
Va por ti, va por los tuyos,
Hasta luego.
Dedicado a Antonio Cortado Macían.
una luz que se va para volver más reluciente,
para volver llena de brillo y alegría
No se fue el dolor porque nunca estuvo vivo,
no se fijó en ti la muerte, porque es marchita,
no vino de la mano de nadie, de nadie.
Vino brusca y horrible como lo es ella,
vino sombría, propia de la muerte,
se llevó lo que nadie pensaba.
Está contigo porque no se fue,
está en el aire porque como él, es libre,
está en el corazón, en el hueco más grande y remoto.
Vendrá de su mano la luz interminable,
la pequeña vela que no termina.
Quedó el recuerdo dentro de todos,
de nosotros, de los tuyos, de los míos,
de todo ser que llegó a conocerte.
Tu risa estará presente, seguirá viva,
porque nadie se la llevó,
porque no se fue nunca de nuestro lado.
No vendrá al final, porque no se ha ido.
Quiero ver tu sonrisa más triunfante, más expresiva.
Porque los que te lloran, expulsan de ellos los malos momentos,
porque los que te lloran te siguen esperando, saben que sigues, que no
te has ido.
Porque lo bueno volverá para no alejarse.
Porque él guardará por todos desde arriba.
Va por ti, va por los tuyos,
Hasta luego.
Dedicado a Antonio Cortado Macían.