No se que hacer

Carlos Clemente Olivares

Poeta recién llegado
La noche con su filosa soledad me posee a cada minuto que pasa,
mi cuerpo indeciso ha decidió mofarse a cada instante de mí,
¿Cuál es la razón que me atosiga en mis sueños de ávido escarmiento?
¿Que causa me martiriza y me ata como si fuese una camisa de fuerza?

Mi razón, mi delirio, el sueño profundo de un suspiro lejano,
te extraño amor, te extraño y esa es mi verdad,
me hace falta la suavidad de tus manos, me hace falta la cordura de tu locura innata,
me hace falta la calidez de tu alma pegada a la frialdad de mis pensamientos.

He caído en un profundo pozo producto de la inseguridad que me habita,
he emergido de la obscuridad como si la luz me diera una razón de ser
y la verdad es que por más que busco consuelo en mi casando vestigio,
me doy cuenta que te tengo sujeta a mí, tanto que tu lejanía me paraliza los deseos,
tomándome en represalias libertinas, atándome a los momentos de tu vida junto a la mía.

Y es que en mis sueños se ha perdido la alegría de tu presencia,
y mi ser se queja por la falta de ti en cada instante de mí,
y no sé qué hacer, amor, no sé qué hacer,
quisiera gritar a los cielos y conjurar secretos en los mantos celestiales.
quisiera escaparme a los senderos de la locura
tratando de llenarme de ella para encontrar tú camino nuevamente,
y me pregunto constantemente en noches de meditación profunda.
¿Cómo buscarte en las fantasías nocturnas de húmedos despertares?
¿Cómo encontrarte cuando por más que te busco no logro sentirte?

Mis sueños han perdido a la musa que inspiraba mis escritos
mi mente ha perdido a la diosa que iluminaba mi camino,
y por cada lágrima derramada de mis cansados ojos,
siento que la vida se me escapa como un suspiro enamorado lo hace por ti.
y no sé si soy yo un tonto por desearte mía,
cuando tú en la lejanía deseas volar hacia horizontes distantes,
como adivinar cuál es la piedra que sujeta tu estandarte,
si ni yo mismo se cual es el muro que me separa de mis anhelos.

Hoy te extraño, tanto que mi ser huye despavorido de mi cuerpo
si por las noches vago en travesías malditas a través del inmenso universo de mis deseos.
hoy te extraño, en la alborada de mi pensar, rodeado de intactos cardos en botón,
colmado por el aroma dulce de los rosales de mi conciencia ennegrecida.

Todo mi cielo huele a ti, a la gardenia que brota de la suavidad de tus besos,
matizado por las telas mas sedosas de tu piel nacarada,
hoy mi aire se siente a ti, aun cuando tus caricias lejanas se esparcen en el infinito
porque eres de mi mujer, de mí como yo de ti quiero ser.
Una alma gemela por decisión propia,
un amor prohibido por tu propia voluntad,
un sueño bendito en mí tormentoso infierno,
un látigo que me azota al saber tu amor incognoscible.

Tengo una razón aquí, mi gladiola en ramo,
tengo la coraza que me protege de mi mismo contra mi propia inocencia,
mas sin embargo una espada me hiere como un trozo de metal incandescente,
que traspasa cada celda de mi tortura heredada.

Y no sé qué hacer amor, no sé qué hacer,
porque te amo, con la fuerza que me impulsa a amanecer cada día,
porque te amo y te siento ahora como nunca te he sentido.
porque en estos momentos de desconsuelo amante,
una esperanza se ha abierto en el portal obscuro de mis propios lamentos,
porque te amo y esa es mi verdad, porque Estoy aquí por ti,
por ser de ti y para ti, en única verdad.

Por el amor que te tengo, por la amistad que te profese, por mi razón oculta,
porque te amo mi hermosa doncella de luz, y eso no tiene solución,
porque esto no es un torrente que habrá de parar inocuo,
porque mi decisión es la causa que me guía cada día.
simplemente porque he decidido amarte, porque tu hermosura me llena.
 

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