JAIME
Poeta adicto al portal
No seré tu pañuelo.
Te debo confesar
que he sido vida en esta vida,
no he sido un vivo cualquiera
que corre perdido gastando su aire.
Que he ido hilando los recuerdos a mi antojo
y he sido pasado y consecuencia, que sólo yo
le incumbo a esta historia.
Confieso que no he muerto,
pero he sido muerte: en tinieblas
el juez indulgente de mi propia vida.
Fui más que uno alguna vez, más que yo,
viviendo en ella, siendo en ella, amándome
en ella y amándola en mí.
También he sido mi propio amante,
amándote, pretendiendo tenerla en ti
y me he amado en estos espejos
que son tus llorosos ojos.
También he traicionado
y lo siento.
No seré tu pañuelo.
Te debo confesar
que he sido vida en esta vida,
no he sido un vivo cualquiera
que corre perdido gastando su aire.
Que he ido hilando los recuerdos a mi antojo
y he sido pasado y consecuencia, que sólo yo
le incumbo a esta historia.
Confieso que no he muerto,
pero he sido muerte: en tinieblas
el juez indulgente de mi propia vida.
Fui más que uno alguna vez, más que yo,
viviendo en ella, siendo en ella, amándome
en ella y amándola en mí.
También he sido mi propio amante,
amándote, pretendiendo tenerla en ti
y me he amado en estos espejos
que son tus llorosos ojos.
También he traicionado
y lo siento.
No seré tu pañuelo.