¿No sería mejor tragarme el sapo?
Y ahora que te estoy buscando
porque te sigo amando,
largo fué el camino, soñando,
aturdidas mis letras, bailando,
pero siempre lo supe, siempre,
que me estuviste esperando.
Ahora que no me quedan versos,
no te vayas, mi amor,
no me dejes llorando,
pués mejores poetas que yo
te andan rondando.
Tengo un dolor del carajo,
tengo un frío de espanto.
Ya ni melodías pueden romper
el silencio de mi quebranto.
¡Tanto me costó conquistarte,
y tan poco quererte!
que me dolería infinito perderte;
sentir el frío rigor del vacío
allá en la nebulosa celeste.
¿Yo ahora qué hago?
Si callo no sabrás que te amo
y si escribo, ¡Ay, Diós mío!,
si escribo pensarás que estoy muerto
-¿no sería mejor tragarme el sapo?-
Mis letras son torpes, mejor escondidas
que llenas de harapos.
¿Y si ya no me quiere.....?
Ruego a Diós un instante
en que absorba mi pluma tu amor
de las constelaciones radiantes,
sus estrellas abran el claro fulgor
de nuevos horizontes,
iluminando años de luz el pupitre
donde me siento a escribirte,
donde despierten mis sueños
del oscuro pozo de cal y salitre.
Y ahora que te estoy buscando
porque te sigo amando,
largo fué el camino, soñando,
aturdidas mis letras, bailando,
pero siempre lo supe, siempre,
que me estuviste esperando.
Ahora que no me quedan versos,
no te vayas, mi amor,
no me dejes llorando,
pués mejores poetas que yo
te andan rondando.
Tengo un dolor del carajo,
tengo un frío de espanto.
Ya ni melodías pueden romper
el silencio de mi quebranto.
¡Tanto me costó conquistarte,
y tan poco quererte!
que me dolería infinito perderte;
sentir el frío rigor del vacío
allá en la nebulosa celeste.
¿Yo ahora qué hago?
Si callo no sabrás que te amo
y si escribo, ¡Ay, Diós mío!,
si escribo pensarás que estoy muerto
-¿no sería mejor tragarme el sapo?-
Mis letras son torpes, mejor escondidas
que llenas de harapos.
¿Y si ya no me quiere.....?
Ruego a Diós un instante
en que absorba mi pluma tu amor
de las constelaciones radiantes,
sus estrellas abran el claro fulgor
de nuevos horizontes,
iluminando años de luz el pupitre
donde me siento a escribirte,
donde despierten mis sueños
del oscuro pozo de cal y salitre.
Última edición: