Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
No supe darte el cielo prometido
las veces que en suelo lo buscabas,
ni estuve cuando me necesitabas
los lunes de amargor desconocido.
No estuve donde habita tu latido
las noches que a latidos me esperabas,
ni supe agradecer lo que me dabas
colmándote de amor agradecido.
Marcharon de mis manos tus amores
y el soplo de mi aliento se ha invernado
ausente de tus labios redentores.
No supe redimirme a tu costado
y todo se hizo polvo y resquemores
y herido desfallezco enamorado.
las veces que en suelo lo buscabas,
ni estuve cuando me necesitabas
los lunes de amargor desconocido.
No estuve donde habita tu latido
las noches que a latidos me esperabas,
ni supe agradecer lo que me dabas
colmándote de amor agradecido.
Marcharon de mis manos tus amores
y el soplo de mi aliento se ha invernado
ausente de tus labios redentores.
No supe redimirme a tu costado
y todo se hizo polvo y resquemores
y herido desfallezco enamorado.