Hasta la vista, amigo mío, sin dar la mano, sin palabras.
No te aflijas; no pongas tan triste el ceño.
En esta vida el morir no es cosa nueva,
pero el vivir -seguro- es menos novedad.
Serguéi Esenin, con tinta de su sangre,
el poeta que amó a su patria como un borracho
a su taberna.
Leningrado 27- 12- 1925
No te aflijas; no pongas tan triste el ceño.
En esta vida el morir no es cosa nueva,
pero el vivir -seguro- es menos novedad.
Serguéi Esenin, con tinta de su sangre,
el poeta que amó a su patria como un borracho
a su taberna.
Leningrado 27- 12- 1925