claudiorbatisti
claudiorbatisti
-¡No te amo!-
Era la primavera y continuábamos
sentados con el rostro conturbado,
y del cariño justo a tiempo dado
como dos colegiales nos besábamos.
De mi beso en su pecho disfrutábamos
pues lo otro lo tenía yo vedado,
ni siquiera pensar de amar parado
así que nos quedamos donde estábamos.
Pensaba yo -por solo una caricia
donaría la sangre de mis venas
y de la musa de mi ingenio un ramo-.
Y tan imprevisible y subrepticia
de pronto entre caricias tan obscenas
me dice entre suspiros -¡No te amo!-.
claudiorbatisti
Era la primavera y continuábamos
sentados con el rostro conturbado,
y del cariño justo a tiempo dado
como dos colegiales nos besábamos.
De mi beso en su pecho disfrutábamos
pues lo otro lo tenía yo vedado,
ni siquiera pensar de amar parado
así que nos quedamos donde estábamos.
Pensaba yo -por solo una caricia
donaría la sangre de mis venas
y de la musa de mi ingenio un ramo-.
Y tan imprevisible y subrepticia
de pronto entre caricias tan obscenas
me dice entre suspiros -¡No te amo!-.
claudiorbatisti