***QueeN Ginevra***
Poeta adicto al portal
No te detendrás.
La mañana intenso azul me representa,
una inimaginable suciedad inmaculada;
cuando la sonrisa se ha vuelto obsoleta,
y lo único que poseo es lo que el alma recuerda.
La penumbra de este encierro es vino tinto,
en el que lavo pena tras pena cada día,
y con las lágrimas resano el desconcierto,
que me ha quedado al marchárseme la vida.
El rostro sonriente que me mira en tu retrato,
es la siniestra paradoja de mi soledad,
ahora eterna, antes un sencillo relato.
La agonía es la muerte y la vida tempestad.
No dijiste nada más, ni un adiós, ni un hasta pronto;
te marchaste en un camino que no tendrá retorno,
Te dormiste en el recuerdo del corazón más tonto;
mi corazón que te busca, que te llama tan monótono.
Acaricio tu rostro con una mano temblorosa,
ilumino te cabello con la luz de una sonrisa;
¿Por qué el sueño se va con tanta prisa?
Te me vas, y contigo se me va la vida.
Adiós, mi dulce bien amado desalmado;
inconsciente criatura de la luna perpetua,
inocente caminaré en el mar más desolado,
no volverás a mí y yo yaceré viva tan muerta.