Rapsodo
Eiden Alvarez
No te imagines sin mi, así de simple, y solamente así.
Ni en el ruidoso silencio, ni en lo sueños frustrados.
No te imagines sin mi porque en mi no habría más que vida
si tu no estuvieras conmigo.
No te imagines sin mi sonrisa, sin mis hoyuelos, ni mis ojos
que felices abren con solo saber que te verán.
No te imagines sin mis manos, que, congraciadas con tu joven piel,
viven su sueños de esculpir sus huellas en ti.
No te imagines sin mi, que yo te quiero y te amo irrenunciablemente.
Porque tu y yo nos fundimos con el primer beso, somos como la vida y la muerte.
Imagínate conmigo porque ya estoy aquí. Y te recuerdo nuevamente: No te imagines sin mi.
Ni en el ruidoso silencio, ni en lo sueños frustrados.
No te imagines sin mi porque en mi no habría más que vida
si tu no estuvieras conmigo.
No te imagines sin mi sonrisa, sin mis hoyuelos, ni mis ojos
que felices abren con solo saber que te verán.
No te imagines sin mis manos, que, congraciadas con tu joven piel,
viven su sueños de esculpir sus huellas en ti.
No te imagines sin mi, que yo te quiero y te amo irrenunciablemente.
Porque tu y yo nos fundimos con el primer beso, somos como la vida y la muerte.
Imagínate conmigo porque ya estoy aquí. Y te recuerdo nuevamente: No te imagines sin mi.