cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
Llegaste a mi vida en dorada visión
y por ser poseída de Eros y Poseidón
me llenaste de fuego y alevosía
haciendo un juego mi ambrosía.
Me enamoré de tu rostro y tu talle
de tu sonrisas tan radiantes.
Para terminar por la calle
en batallas ajenas y distantes.
Después de mi regreso
cumplí mis promesas.
Al verte en iglesias
con tu boda en progreso.
Guardé mi distancia
y viví un infierno.
Me declaré demente, enfermo
al verte de otro (ingenuo en petulancia)
Cumplo mi palabra y seguirá sucediendo:
seré tu amante en el recuerdo.
Pero este mundo taciturno y lerdo
a mi corazón, ahora, está sacudiendo.
No podré olvidarte Dorada criatura
y ¿sabes? Ni siquiera lo intento.
Pues mi versar iracundo o macilento
es a tu esposo a quien le apura.
y por ser poseída de Eros y Poseidón
me llenaste de fuego y alevosía
haciendo un juego mi ambrosía.
Me enamoré de tu rostro y tu talle
de tu sonrisas tan radiantes.
Para terminar por la calle
en batallas ajenas y distantes.
Después de mi regreso
cumplí mis promesas.
Al verte en iglesias
con tu boda en progreso.
Guardé mi distancia
y viví un infierno.
Me declaré demente, enfermo
al verte de otro (ingenuo en petulancia)
Cumplo mi palabra y seguirá sucediendo:
seré tu amante en el recuerdo.
Pero este mundo taciturno y lerdo
a mi corazón, ahora, está sacudiendo.
No podré olvidarte Dorada criatura
y ¿sabes? Ni siquiera lo intento.
Pues mi versar iracundo o macilento
es a tu esposo a quien le apura.
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