murdock
Poeta adicto al portal
No quiero abrazarte…
tapar tu cuerpo con mis brazos es un sacrilegio
ni si quiera me atrevo a acercarme
pero tus labios me susurran un arpegio
de tus rojizos ojos a la luz de la farola
bajo los traslucidos rombos que acobijan tu figura
de ese ventanal siempre empañado
quien no sabe cómo acomodar su sombra en tu cintura
la estática del televisor acompaña tu respiración
mientras tus dientes tiran de mi labio inferior
mi mente vuela al saber que toco tu interior
en la guitarra de Guilmore se funde nuestra respiración
después de la lluvia los cristales de hielo abundan en el tejado
las florecillas de tus sábanas parecen moverse con la luz del astro
ha amanecido sobre esta llanura y resplandece tu níveo prado
contemplo tus poros cual si llevara un catastro
No quiero abrazarte…
hacerlo es un error fatal si tus cimas eclipsan el alumbrado
y tus lagunas se avistan brillantes ante mi rostro deslumbrado
pero tú frunces el ceño te enojas y me impides tocarte
acaso lo dije en voz alta, lo malinterpretaste
ahora me conformo con la silueta de tu espalda
lienzo tatuado hermosamente al contraste
pienso poner mis versos desde tu cintura hasta la almohada
las líneas de tus caderas se alinean con la sombra del ventanal
que acentúa mis versos sobre la línea de tu espalda en un vendaval
el frio despierta tus poros, poesía en movimiento
sé que tienes frio, pero el hermoso espectáculo me aleja un momento
no te enfades
pero esta madrugada
no quiero abrazarte…
tapar tu cuerpo con mis brazos es un sacrilegio
ni si quiera me atrevo a acercarme
pero tus labios me susurran un arpegio
de tus rojizos ojos a la luz de la farola
bajo los traslucidos rombos que acobijan tu figura
de ese ventanal siempre empañado
quien no sabe cómo acomodar su sombra en tu cintura
la estática del televisor acompaña tu respiración
mientras tus dientes tiran de mi labio inferior
mi mente vuela al saber que toco tu interior
en la guitarra de Guilmore se funde nuestra respiración
después de la lluvia los cristales de hielo abundan en el tejado
las florecillas de tus sábanas parecen moverse con la luz del astro
ha amanecido sobre esta llanura y resplandece tu níveo prado
contemplo tus poros cual si llevara un catastro
No quiero abrazarte…
hacerlo es un error fatal si tus cimas eclipsan el alumbrado
y tus lagunas se avistan brillantes ante mi rostro deslumbrado
pero tú frunces el ceño te enojas y me impides tocarte
acaso lo dije en voz alta, lo malinterpretaste
ahora me conformo con la silueta de tu espalda
lienzo tatuado hermosamente al contraste
pienso poner mis versos desde tu cintura hasta la almohada
las líneas de tus caderas se alinean con la sombra del ventanal
que acentúa mis versos sobre la línea de tu espalda en un vendaval
el frio despierta tus poros, poesía en movimiento
sé que tienes frio, pero el hermoso espectáculo me aleja un momento
no te enfades
pero esta madrugada
no quiero abrazarte…
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