CIBELES
Poeta que considera el portal su segunda casa
No te reprocho
que no acudas a mis brazos
cuando te necesito.
No te reprocho
que no me digas palabras de amor
cuando las ansío.
No te reprocho
que me busques cuando precisas
y me encuentres, siempre...
No te reprocho
que tras seducirnos, al instante,
te duermas profundo, sin un mimo.
No te reprocho
que me quieras a días,
ni siquiera tus vaivenes.
Lo que te reprocho
son tus silencios vacíos
que camuflan mentiras,
el disfraz de tu sonrisa estéril,
tu mirada impertérrita
intentando que no te intuya.
Te reprocho
tu cobardía.
que no acudas a mis brazos
cuando te necesito.
No te reprocho
que no me digas palabras de amor
cuando las ansío.
No te reprocho
que me busques cuando precisas
y me encuentres, siempre...
No te reprocho
que tras seducirnos, al instante,
te duermas profundo, sin un mimo.
No te reprocho
que me quieras a días,
ni siquiera tus vaivenes.
Lo que te reprocho
son tus silencios vacíos
que camuflan mentiras,
el disfraz de tu sonrisa estéril,
tu mirada impertérrita
intentando que no te intuya.
Te reprocho
tu cobardía.
::
::::
::