Edueno
Poeta recién llegado
Una tarde la encontré
Por segundos la miré
¡¿Qué haces cuando la hayas?!
Por favor, no te vayas
En la sombra de mi vida
Cuando mi alma estaba perdida
Nunca lo habría pensado,
Tanto amor he encontrado
De tarde, mientras mis cosas hacía
Una niña vestida de princesa
Bella cual luna se veía
Su imagen se grabó en mi cabeza
Se sentó sobre la mesa
Algo dentro de mí crecía
Hola, preciosa me decía
Con la mirada le respondía
En cuanto la vi, la quise
Fue ella de mi corazón consumido
Espero usted amigo nunca pise
Terreno que para mí era prohibido
En la mañana fue mi niña
Por la tarde fue mi amor
En el alba fue mi vida
Por la noche mi candor
Escribí su dulce vida
Como si fuera una diosa
En mi mente caprichosa
Dibuje una mujer hermosa.
La amaba con ternura
Cariño, dije sin mesura
La miraba yo sincero
Por besarte a ti me muero
Sorprendida la dejé
Sorprendida me besó
Sorprendida la besé
Enseguida, me dejó
Mi pasión, penada estaba
Pero no era controlada
Por amor no razonaba
Era Ella de mí un hada
Corrí cuanto pude
Indecible es lo que ocurrió
Mientras su vestido melón movía
En frente mió falleció
Un rayo de frenesí
Paró el tiempo para una flor
De la mano la cogí
En aquel segundo de dolor
El momento apagó su vida
Apagó su calor
Estaba yo desesperado
Ante mi amada destrozado
La muerte nos había separado
Y solo a mí, me había dejado
No existe más grande dolor
Que el de haber encontrado el amor
Y haberlo perdido
Sin haberte siquiera despedido
De la gente no reparé
Al ver su rostro frió suspiré
De la cintura la tomé
La besé
Quería sentir su corazón
De dolor mi alma se llena
No puedo yo encontrar razón
Para explicarle a usted mí pena
Con lágrimas mucho le amé
Con lágrimas escribo estas rayas
Con lágrimas las sellaré
Por favor, no te vayas .
ME
Por segundos la miré
¡¿Qué haces cuando la hayas?!
Por favor, no te vayas
En la sombra de mi vida
Cuando mi alma estaba perdida
Nunca lo habría pensado,
Tanto amor he encontrado
De tarde, mientras mis cosas hacía
Una niña vestida de princesa
Bella cual luna se veía
Su imagen se grabó en mi cabeza
Se sentó sobre la mesa
Algo dentro de mí crecía
Hola, preciosa me decía
Con la mirada le respondía
En cuanto la vi, la quise
Fue ella de mi corazón consumido
Espero usted amigo nunca pise
Terreno que para mí era prohibido
En la mañana fue mi niña
Por la tarde fue mi amor
En el alba fue mi vida
Por la noche mi candor
Escribí su dulce vida
Como si fuera una diosa
En mi mente caprichosa
Dibuje una mujer hermosa.
La amaba con ternura
Cariño, dije sin mesura
La miraba yo sincero
Por besarte a ti me muero
Sorprendida la dejé
Sorprendida me besó
Sorprendida la besé
Enseguida, me dejó
Mi pasión, penada estaba
Pero no era controlada
Por amor no razonaba
Era Ella de mí un hada
Corrí cuanto pude
Indecible es lo que ocurrió
Mientras su vestido melón movía
En frente mió falleció
Un rayo de frenesí
Paró el tiempo para una flor
De la mano la cogí
En aquel segundo de dolor
El momento apagó su vida
Apagó su calor
Estaba yo desesperado
Ante mi amada destrozado
La muerte nos había separado
Y solo a mí, me había dejado
No existe más grande dolor
Que el de haber encontrado el amor
Y haberlo perdido
Sin haberte siquiera despedido
De la gente no reparé
Al ver su rostro frió suspiré
De la cintura la tomé
La besé
Quería sentir su corazón
De dolor mi alma se llena
No puedo yo encontrar razón
Para explicarle a usted mí pena
Con lágrimas mucho le amé
Con lágrimas escribo estas rayas
Con lágrimas las sellaré
Por favor, no te vayas .
ME