Laura Tolkien
Poeta fiel al portal
No tengo que buscarte
No te he visto desde que nací,
Ya no recuerdo aquella vida en la que fuimos uno,
Porque ahora, sólo eres un eco sordo que sólo mi inconciente puede escuchar.
Pero a pesar de aquella dolorosa ruptura, mi ser sigue conectado a ti;
Ya no tengo tu recuerdo, Pero no olvido que existes, y que no pereceré sin que la vida me entregue de nuevo a ti
El viento me susurra tu nombre
El agua me muestra tu rostro
El fuego me manifiesta tu alma
Y la arena de la playa me hace evocar tu tacto calido.
Hay un lazo que nos une, así lejos estemos,
Es fino, pero fuerte,
Y sin importar las circunstancias,
Los amores,
Las prohibiciones o represiones,
Jamás se desprenderá de estos apasionados corazones.
Ningún miedo podrá apocar este exuberante cauce de pasión
Que recorre nuestros cuerpos
Y del beben nuestras almas desnudas e insaciables.
Déjame entonar los taciturnos cantos de las mujeres del desierto,
Que esperan como Penélope ver al guerreo llegar de la guerra de la vida.
Déjame invocar a Eolo
Para que sientas el ardor de mis besos.
Déjame invocar a Poseidón
Para que los rostros de nuestras almas
No que den olvidados.
Déjame invocar a Hefestos
Para que la llama del delirio de nuestros paganos corazones perduren más que el sol.
Déjame invocar a Démeter
Para que el furor enardecido de mi vientre, mi lengua, mis caderas y mis pechos, vestidos de piel de amazona,
Despierte a la pequeña y obscena diosa Baubo,
Y recibirte en mi esencia de mujer
Como un padre recibiendo al hijo pródigo,
Y obsequiarte las cosechas de mis fructíferas viñas.
Y déjame invocar a Eros y a Afrodita
Para que la diosa nix sea testigo
Del reencuentro de estas almas gemelas,
De tu iniciativa y de mi entrega,
Del amor combinado con pasión,
De la erupción de dos volcanes en el templo de Psique,
Que iluminaran el oscuro firmamento hasta que la aurora vuele por el cielo con el fabuloso carro de Helios.
Déjame adicionar estas invocaciones mientras Hipnos me cobija de estrellas,
Para que en el crepúsculo matutino me de cuenta de que no tengo que buscarte.
No te he visto desde que nací,
Ya no recuerdo aquella vida en la que fuimos uno,
Porque ahora, sólo eres un eco sordo que sólo mi inconciente puede escuchar.
Pero a pesar de aquella dolorosa ruptura, mi ser sigue conectado a ti;
Ya no tengo tu recuerdo, Pero no olvido que existes, y que no pereceré sin que la vida me entregue de nuevo a ti
El viento me susurra tu nombre
El agua me muestra tu rostro
El fuego me manifiesta tu alma
Y la arena de la playa me hace evocar tu tacto calido.
Hay un lazo que nos une, así lejos estemos,
Es fino, pero fuerte,
Y sin importar las circunstancias,
Los amores,
Las prohibiciones o represiones,
Jamás se desprenderá de estos apasionados corazones.
Ningún miedo podrá apocar este exuberante cauce de pasión
Que recorre nuestros cuerpos
Y del beben nuestras almas desnudas e insaciables.
Déjame entonar los taciturnos cantos de las mujeres del desierto,
Que esperan como Penélope ver al guerreo llegar de la guerra de la vida.
Déjame invocar a Eolo
Para que sientas el ardor de mis besos.
Déjame invocar a Poseidón
Para que los rostros de nuestras almas
No que den olvidados.
Déjame invocar a Hefestos
Para que la llama del delirio de nuestros paganos corazones perduren más que el sol.
Déjame invocar a Démeter
Para que el furor enardecido de mi vientre, mi lengua, mis caderas y mis pechos, vestidos de piel de amazona,
Despierte a la pequeña y obscena diosa Baubo,
Y recibirte en mi esencia de mujer
Como un padre recibiendo al hijo pródigo,
Y obsequiarte las cosechas de mis fructíferas viñas.
Y déjame invocar a Eros y a Afrodita
Para que la diosa nix sea testigo
Del reencuentro de estas almas gemelas,
De tu iniciativa y de mi entrega,
Del amor combinado con pasión,
De la erupción de dos volcanes en el templo de Psique,
Que iluminaran el oscuro firmamento hasta que la aurora vuele por el cielo con el fabuloso carro de Helios.
Déjame adicionar estas invocaciones mientras Hipnos me cobija de estrellas,
Para que en el crepúsculo matutino me de cuenta de que no tengo que buscarte.