columpio rosa
Poeta asiduo al portal
¿Has alguna vez intentado detener las estaciones del año?
Pues de todas formas, no tiene caso.
La primavera fragante
llena el aire de pólen
dulce miel y conciertos de abejas
en cada reunión de flores.
Florece, todo florece,
desde la bella rosa
que carga con la ilusión del jardinero,
hasta las flores silvestres
que son el deseo de la propia madre tierra.
Llega después el verano,
imponente aparece el sol,
toda la Tierra se calienta
y en consecuencia, los corazones también.
¡Oh anhelado y naranja verano!
tiempo de girasoles y coloridas veraneras,
tiempo de ropa corta y sudor,
tiempo de los helados, el agua fresca y la sandía,
tiempo del disfrute y las zapatillas.
Y de pronto... En su pico más alto,
las hojas comienzan a descender...
¿Qué ocurre? ¡Todo se seca!..
y se disfruta, también se disfruta
del caminar sobre capas y capas
de materia que cruje anunciando
que alguna vez estuvo viva...
El paisaje se vuelve marrón anaranjado
y a veces la nostalgia invade las fotografías.
Finalmente, llega el frío invierno,
y de blanco lo cubre todo,
aparecen las bebidas calientes
capaces de ser lenitivas para cualquier alma rota.
Y es aquí en donde más te extraño,
porque ningún abrigo ni ninguna colcha
me arropa más el corazón que
la sensación al tomarnos de la mano.
...por eso aunque viva intentando olvidarte,
y aunque quisiera quedarme ocupada
en una primavera eterna bailando con las flores,
no tiene caso, porque incluso en el baile,
te imagino conmigo...
Por eso no tiene caso,
que seamos sólo amigos.
Pues de todas formas, no tiene caso.
La primavera fragante
llena el aire de pólen
dulce miel y conciertos de abejas
en cada reunión de flores.
Florece, todo florece,
desde la bella rosa
que carga con la ilusión del jardinero,
hasta las flores silvestres
que son el deseo de la propia madre tierra.
Llega después el verano,
imponente aparece el sol,
toda la Tierra se calienta
y en consecuencia, los corazones también.
¡Oh anhelado y naranja verano!
tiempo de girasoles y coloridas veraneras,
tiempo de ropa corta y sudor,
tiempo de los helados, el agua fresca y la sandía,
tiempo del disfrute y las zapatillas.
Y de pronto... En su pico más alto,
las hojas comienzan a descender...
¿Qué ocurre? ¡Todo se seca!..
y se disfruta, también se disfruta
del caminar sobre capas y capas
de materia que cruje anunciando
que alguna vez estuvo viva...
El paisaje se vuelve marrón anaranjado
y a veces la nostalgia invade las fotografías.
Finalmente, llega el frío invierno,
y de blanco lo cubre todo,
aparecen las bebidas calientes
capaces de ser lenitivas para cualquier alma rota.
Y es aquí en donde más te extraño,
porque ningún abrigo ni ninguna colcha
me arropa más el corazón que
la sensación al tomarnos de la mano.
...por eso aunque viva intentando olvidarte,
y aunque quisiera quedarme ocupada
en una primavera eterna bailando con las flores,
no tiene caso, porque incluso en el baile,
te imagino conmigo...
Por eso no tiene caso,
que seamos sólo amigos.