ELECTRA
Poeta fiel al portal
Quizás no fuiste mi primera escuela,
pero fue en tu cuerpo
donde aprendí a amar,
maestro en la caricia
que me toca por dentro,
un beso tuyo,
más que un simple encuentro,
era el éxtasis que elevaba mi ser
hasta el firmamento
y me traía de vuelta
al calor de tus brazos,
al calor de tu piel desnuda
y me volvía pedazos.
Y podía sentirte en mí,
latiendo en cada una de mis venas,
metiéndote en mi piel,
haciendo de mi piel
una piel que me era ajena,
y aunque ya no te tengo,
sigue siendo el rastro de tu cuerpo
la única huella que ha marcado mi arena
y mi amor por tí
una llama que aún arde viva
y que me quema.
pero fue en tu cuerpo
donde aprendí a amar,
maestro en la caricia
que me toca por dentro,
un beso tuyo,
más que un simple encuentro,
era el éxtasis que elevaba mi ser
hasta el firmamento
y me traía de vuelta
al calor de tus brazos,
al calor de tu piel desnuda
y me volvía pedazos.
Y podía sentirte en mí,
latiendo en cada una de mis venas,
metiéndote en mi piel,
haciendo de mi piel
una piel que me era ajena,
y aunque ya no te tengo,
sigue siendo el rastro de tu cuerpo
la única huella que ha marcado mi arena
y mi amor por tí
una llama que aún arde viva
y que me quema.