Callan las voces, las puertas se cierran,
en la oscuridad las sombras se esfuman,
un ladrido lejano en la noche se escucha,
un gato en la niebla salta de tejado en tejado ,
las ventanas apagan de pronto las luces
y yo me quedo solo en una esquina de mi vida.
Me acaricio en tu recuerdo, me arrimo a tu ausencia,
mis pensamientos corren inquietos de idea en idea,
mi esperanza presurosa enciende sus velas,
la paciencia viste suaves ropajes que me abrigan del frío,
el último aliento en la calle se pierde
y yo sueño despierto en tu linda sonrisa.
La noche se precipita completa y se olvida de mí:
puedo pensar que a través de la cortina suspiras
mientras tus ojos de cielo contemplan la luna;
comprendo que es mucho pedir que me mires:
yo sólo sé que mi vida es corta y vacía,
y que mucho más larga y profunda es mi espera,