Osvaldo Berríos
Poeta recién llegado
La noche está cargada de lamentos abajo,
las estrellas se me hacen tan lejanas
cuando la noche está cargada de lamentos.
¡Quítate los párpados del sueño!
Me grita la noche impaciente,
¡recórreme! acá abajo estoy llena de placeres para ti.
Y en las cuevas todos danzan,
y hay música y mujeres y bebidas que embriagan
y la noche está llena de falsas carcajadas.
Corro y salto excitado
como un cabrito escapado de la manada,
pero algo me asusta
y me escabullo a un rincón
y contemplo cuerpos grotescos
y almas encadenadas
y veo a la noche cargada de lamentos,
arrastrarse como una pesada neblina
que oprime el pecho y marchita el alma.
Y reclamo mi vida junto al río.
las estrellas se me hacen tan lejanas
cuando la noche está cargada de lamentos.
¡Quítate los párpados del sueño!
Me grita la noche impaciente,
¡recórreme! acá abajo estoy llena de placeres para ti.
Y en las cuevas todos danzan,
y hay música y mujeres y bebidas que embriagan
y la noche está llena de falsas carcajadas.
Corro y salto excitado
como un cabrito escapado de la manada,
pero algo me asusta
y me escabullo a un rincón
y contemplo cuerpos grotescos
y almas encadenadas
y veo a la noche cargada de lamentos,
arrastrarse como una pesada neblina
que oprime el pecho y marchita el alma.
Y reclamo mi vida junto al río.