Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Noche de papeles mojados
zumbido de letras
que labran en blancos su colmena
que abren como pétalos su regalo
donde los oídos beben
de un néctar siempre dulce.
Noche de caricias camaleónicas
de revuelo de bandadas juntas
de repiqueteos de dedos
como campanas
en el aire ahora más denso
de tu piel.
Noche de rojos en el centro
de círculos que giran desde un punto,
donde la luz despega
en profusión de bocas,
desde ti hacia mi
con un destino fijo
en el calor de esa fruta
tan madura.