VICTOR HUGO LOPEZ CANCINO
Poeta recién llegado
Cuando se oculta el sol
y despliega su color
la tierna luna,
cuando la tarde dice adiós
y toma su lugar el
cielo estrellado,
entonces, se muestra la noche
de romance incontrolado.
Noche de romance,
de idilio, de ilusiones,
donde lanzamos promesas
de amor y de entrega.
Los pájaros nocturnos
vigilan el aposento
como gendarmes,
para evitar que nadie
interrumpa la ocasión.
Las telas protectoras
juegan y se ondean,
la almohada
soporta el tierno peso
de nuestras cabezas
que se mueven al compás
del sexo puro.
Las miradas
parecen penetrarse
y conocerse
y decirse
y amarse.
El tiempo pasa,
la luna ha visto todo,
es nuestra fiel amiga
que guarda el secreto,
espera quietamente
a que nos separemos,
que termine nuestra noche
colmada de romance,
adornada de pasión.
Luna cómplice de amores
nunca dirás nada,
esperarás tranquila
hasta que salga de nuevo el sol.
Autor: Víctor Hugo López Cancino.
y despliega su color
la tierna luna,
cuando la tarde dice adiós
y toma su lugar el
cielo estrellado,
entonces, se muestra la noche
de romance incontrolado.
Noche de romance,
de idilio, de ilusiones,
donde lanzamos promesas
de amor y de entrega.
Los pájaros nocturnos
vigilan el aposento
como gendarmes,
para evitar que nadie
interrumpa la ocasión.
Las telas protectoras
juegan y se ondean,
la almohada
soporta el tierno peso
de nuestras cabezas
que se mueven al compás
del sexo puro.
Las miradas
parecen penetrarse
y conocerse
y decirse
y amarse.
El tiempo pasa,
la luna ha visto todo,
es nuestra fiel amiga
que guarda el secreto,
espera quietamente
a que nos separemos,
que termine nuestra noche
colmada de romance,
adornada de pasión.
Luna cómplice de amores
nunca dirás nada,
esperarás tranquila
hasta que salga de nuevo el sol.
Autor: Víctor Hugo López Cancino.